Entras en tu tienda, abres un producto y todo parece estar bien. Pero los pedidos no llegan. Antes de gastar más en atraer visitas o cambiar el diseño, haz una compra de prueba desde el móvil: necesitas saber si una persona puede elegir el producto, conocer el total y terminar el pago.
Si el recorrido falla, tendrás un problema concreto que corregir. Si funciona, toca comprobar los pedidos, la medición y las visitas que llegan a tus productos. Vamos por partes, con qué mirar y qué hacer en cada caso.
Haz una compra de prueba desde el móvil
Usa un teléfono real y entra como lo haría un comprador, sin tu sesión de administrador. Elige un producto disponible y una dirección a la que tu tienda envíe. La vista móvil del ordenador sirve para revisar el diseño, pero no reproduce el teclado del teléfono ni todo el recorrido de la pasarela de pago.
Para el pago, utiliza el entorno de pruebas que tenga preparado la persona responsable de la tienda. No actives un modo de pruebas en la web pública mientras compran clientes. Si hace falta un pedido real, acuerda antes el importe y cómo se cancelará o devolverá.
- Elige una variante y añádela al carrito. Comprueba que talla, color, cantidad y precio coincidan con lo que has elegido. Cambia la cantidad y vuelve a comprobarlo.
- Introduce la dirección de entrega. Mira si aparece una opción de envío válida, cuánto cuesta y qué información de entrega recibe el comprador. Comprueba que el total incluya lo previsto.
- Rellena los campos de compra. Si uno da error, ¿sabes qué corregir? Mira si el teclado tapa el botón, si un aviso impide continuar o si se borran campos al corregir otro.
- Completa el pago en el entorno acordado. Comprueba que vuelves a la tienda y que hay una confirmación comprensible. Anota el mensaje exacto si el proceso se detiene.
- Busca el pedido y el cobro. El pedido debe tener el estado esperado y el pago debe constar en el sistema correspondiente. Comprueba también la confirmación que recibe el comprador.
El resultado útil de esta prueba es concreto: esa combinación de producto, dirección, móvil y pago termina en un pedido correctamente registrado, o se detiene en un punto identificable. Una compra que sale bien no demuestra que todos los productos y métodos de pago funcionen.
Si algo falla, apunta el dispositivo, navegador, producto, paso y mensaje de error. No incluyas datos de tarjeta ni datos personales en el registro. Con esa información, la persona que mantiene la tienda podrá reproducir el problema sin adivinarlo.
Qué cambiar cuando encuentras un fallo
En lugar de instalar otra extensión o rehacer el carrito entero, pide que se revise la configuración o el componente que falla. Después repite la misma prueba. Esta tabla te ayuda a preparar ese encargo.
En el móvil, desliza la tabla hacia los lados si no ves todas las columnas.
| Lo que ocurre | Qué revisar o corregir | Cómo comprobar el arreglo |
|---|---|---|
| No puedes elegir una variante disponible. | Revisa disponibilidad, relación entre variantes y selector con quien mantiene el catálogo o la web. | Selecciona esa variante y comprueba que llega al carrito con los datos correctos. |
| Una dirección atendida aparece sin envío. | Revisa zona, código postal y restricciones del producto. Corrige la regla que excluye ese destino por error. | Repite con esa dirección y comprueba opción, coste y total. Revisa también el mensaje de una zona excluida. |
| El formulario no deja continuar. | Localiza el campo o aviso que bloquea el avance. Ajusta su validación o presentación en móvil. | Repite el dato que fallaba; comprueba que el mensaje permite corregirlo y avanzar. |
| El pago falla o no vuelve a la tienda. | Facilita el mensaje y el registro de la operación al responsable de la pasarela. Comprueba configuración y retorno. | Repite con el mismo método y verifica el estado del pedido y del pago. |
| El total cambia sin una explicación clara. | Comprueba gastos, descuentos y condiciones. Muestra el coste conocido antes de pedir el pago. | Compara ficha, carrito y compra final para ese destino; el comprador debe entender la diferencia. |
Comprueba si faltan ventas o falta registrarlas
Abre el panel de pedidos y revisa el periodo que te preocupa. Separa pagados, pendientes, cancelados, devueltos y pruebas. Contrasta los pedidos pagados con el proveedor de pagos: ver una página de agradecimiento no sustituye esa comprobación.
Si hay pedidos pagados, pero Analytics muestra cero compras, empieza por la medición. En GA4, los eventos de comercio electrónico necesitan una implementación: tener Analytics instalado no demuestra que registre vistas de producto, carritos o compras. La documentación de ecommerce de Google explica los eventos y cómo comprobarlos en depuración.
Pide que sigan tu compra de prueba y revisen view_item —ver el producto—, add_to_cart —añadirlo—, begin_checkout —iniciar la compra— y purchase —comprar—. También deben comprobar datos del producto, importe y posibles compras duplicadas al recargar la confirmación.
Los informes pueden ser incompletos por errores, bloqueadores o consentimiento. Google explica cómo las preferencias de consentimiento y la implementación afectan a las etiquetas. No cambies las preferencias de privacidad para hacer coincidir cifras: documenta la diferencia y usa los pedidos y cobros para comprobar qué se ha vendido.
Usa las señales para decidir dónde seguir
Con la compra probada y los datos revisados, ya puedes mirar el resto. Busca la fila que se parezca a tu situación; la explicación es una posibilidad que debes comprobar, no un diagnóstico automático.
En el móvil, desliza la tabla hacia los lados si lo necesitas.
| Señal | Posible explicación | Siguiente comprobación |
|---|---|---|
| Hay pedidos pagados y no aparecen compras en Analytics. | La recogida de datos no refleja todos los pedidos. | Contrasta un pedido con sus eventos y revisa la implementación. |
| Casi nadie llega a las categorías y productos importantes. | Poca visibilidad o productos difíciles de encontrar. | Revisa entradas al catálogo, búsquedas y enlaces hacia las fichas. |
| Llegan visitas buscando algo que no vendes. | El mensaje o la página de llegada no encajan. | Compara lo que promete la entrada con catálogo, disponibilidad y destino atendido. |
| Se ven fichas, pero no hay carritos. | Falta información, la oferta no encaja o un control falla. | Comprueba variantes y observa qué duda queda al elegir el producto. |
| Hay carritos o compras iniciadas, pero no pedidos pagados. | Puede haber dudas de coste o un fallo en envío, formulario o pago. | Reproduce ese recorrido y usa la tabla de correcciones anterior. |

El orden de la revisión es este: compra de prueba, pedidos y medición, visitas adecuadas y ficha de producto. Si encuentras un fallo de compra, corrígelo y repite antes de sacar conclusiones de los abandonos registrados.
Mira qué visitas llegan a tus productos
El total de visitas no te dice si llegan compradores de lo que vendes. Una persona que busca instrucciones, otra que quiere localizar una tienda física y otra que compara un modelo tienen necesidades distintas.
Elige una categoría importante. Para las visitas desde Google, revisa sus consultas y clics en el informe de rendimiento de Search Console. Las impresiones son apariciones en resultados; los clics no son pedidos. Para otras entradas, compara el mensaje del enlace o publicación con la página que recibe al visitante.
- ¿La búsqueda encaja con lo que vendes? Una visita que pide una pieza para otro modelo no se arregla añadiendo palabras a una ficha incompatible.
- ¿La página muestra productos disponibles? Si el mensaje lleva a una variante agotada, corrige el destino o explica su disponibilidad real.
- ¿Atiendes ese mercado? Comprueba si vendes y envías al lugar del visitante y si la información permite saberlo.
- ¿Se llega fácilmente al producto? Entra por la categoría y trata de encontrar una opción. Revisa nombres, filtros y enlaces donde te atasques.
Si la dificultad está en que Google encuentre el catálogo y lo relacione con búsquedas pertinentes, trabajamos el SEO de categorías y productos de tu ecommerce. Si el pedido se bloquea al pagar, atraer más visitas no corrige ese fallo.
Comprueba si la ficha responde antes de pedir la compra
Abre una ficha y ponte una tarea: decidir si ese producto te sirve sin preguntar al vendedor. Según el artículo, necesitarás medidas, materiales, compatibilidad, contenido del paquete, fotos de detalles o una explicación de las variantes.
Revisa también lo que ocurre después: cuánto pagarás, a dónde se envía y qué información de entrega y devolución está disponible. Si el envío depende del destino, facilita una consulta del código postal o acceso claro a las condiciones. El coste conocido debe aparecer antes de que la persona confirme el pago.
Pide a alguien de tu público que encuentre un producto para una necesidad concreta. Observa qué busca y dónde duda, sin darle las instrucciones que un comprador no tendría. Si no encuentra las medidas, añádelas con datos confirmados; si no distingue variantes, aclara el selector. Esa observación ayuda a detectar una dificultad, aunque una persona no representa a todo tu mercado.
Un ejemplo: el envío solo aparece al final
Imagina una tienda ficticia de lámparas. La ficha muestra una lámpara por 24 €, pero no explica cómo consultar el envío. Al llegar al pago aparecen 4 € adicionales. Estos importes son simulados: sirven para mostrar la comprobación, no son precios de SAF ni una referencia para tu tienda.
- Reproduce el recorrido. Elige la lámpara, introduce un destino atendido y confirma que el total es 28 €: 24 € de producto más 4 € de envío.
- Localiza la información que falta. Vuelve a la ficha: ¿hay algún enlace o consulta que permita conocer ese coste y las condiciones de entrega?
- Aclara la ficha. Añade acceso visible a las condiciones y, si la tienda dispone de esa función, consulta del destino para mostrar coste y entrega. Usa sus datos reales.
- Repite con el mismo destino. Comprueba que la información consultada coincide con carrito y pago. Después prueba otro destino para evitar presentar un coste particular como universal.
Esta corrección hace visible una información que faltaba. Para saber si ayuda a comprar necesitarás observar el comportamiento posterior; el ejemplo no demuestra un aumento de ventas.

Cambia una cosa y comprueba el resultado
Empieza por los fallos que impiden comprar. Después resuelve las dudas observadas y las entradas que llevan a productos inadecuados. Si cambias precios, fichas, navegación y captación a la vez, te costará saber qué revisar o deshacer.
Guarda una copia de lo que cambias y apunta: problema observado, cambio, responsable y prueba posterior. Para un selector, el resultado inmediato es poder elegir y comprar esa variante. Para un coste de envío, es que la información previa coincida con el total final.
Si comparas ventas o comportamiento, anota promociones, cambios de stock y procedencia de las visitas. Con pocos datos, una compra altera mucho una proporción. No uses una tasa de conversión ajena como objetivo universal ni atribuyas todo al último cambio.
Si tu equipo necesita ordenar la parte SEO, la consultoría SEO ecommerce para priorizar mejoras con tu equipo sirve para revisar búsquedas, categorías y fichas. Cuéntanos qué has comprobado y dónde te has quedado: delimitamos el trabajo SEO y lo que debe revisar el responsable de la web o los pagos.
Otras dudas cuando tu tienda no vende
¿Cuántas visitas necesito para saber si hay un problema?
No hay un número que sirva para todas las tiendas. Primero comprueba los errores que puedas reproducir, aunque tengas pocas visitas. Para interpretar la respuesta comercial, importa qué personas llegan, a qué productos y en qué condiciones. Un periodo con pocos datos no permite fijar una tasa fiable para todo el negocio.
¿Debo bajar los precios?
Antes, compara productos equivalentes y coste total, incluido el envío. Comprueba también qué recibe el cliente y si entiende la oferta. Si decides probar un precio, revisa el margen, conserva el anterior y registra el cambio. Un descuento no arregla un botón roto ni una compatibilidad que no está explicada.
¿Necesito contratar SEO o rehacer la tienda?
Depende de lo que hayas encontrado. Si los productos no se descubren o las páginas no responden a las búsquedas, hay trabajo SEO que valorar. Si falla el pago o el formulario, encarga la corrección concreta. Un rediseño completo debe responder a problemas demostrados y a un alcance acordado.
¿Actualizo plugins para ver si se arregla?
Una actualización a ciegas puede cambiar más cosas y dificultar el diagnóstico. Facilita el fallo reproducible a quien mantiene la tienda para que valore la causa y prepare la intervención, con copia y prueba cuando corresponda. No cambies varios componentes mientras intentas averiguar dónde se corta la compra.